jueves, 9 de octubre de 2025
Los factores principales que influyen en el riesgo de artrosis son la edad del paciente, la localización articular, la predisposición genética, la desalineación articular, el traumatismo y el sexo.
Edad |
Es un factor clave en la etiología de la osteoartrosis, ya que el riesgo de desarrollar esta enfermedad aumenta con la edad debido al desgaste natural y progresivo del cartílago articular. Aunque puede afectar a personas jóvenes por lesiones o problemas estructurales, es mucho más común en adultos mayores, con una mayor incidencia en mujeres a partir de los 50 años, y es casi universal que la población mayor presente algunos síntomas. Sin embargo aunque la edad es un fuerte factor de riesgo “no modificable”, no significa que todo envejecido vaya a tener artrosis sintomática; prevención, estilo de vida y otros factores modulables pueden retrasar o amortiguar la progresión. Localización articular Suele aparecer en articulaciones que soportan peso y que son usadas con frecuencia. Las localizaciones más comunes son:
Predisposición géneticaLa predisposición genética a la osteoartrosis se debe a una compleja interacción de múltiples genes y otras condiciones ambientales, no a la mutación de un solo gen. Si tienes familiares con osteoartrosis, podrías tener un mayor riesgo, pero esto no garantiza el desarrollo de la enfermedad Desalineacion articularCon el desgaste del cartílago, la articulación puede volverse inestable, presentar deformidades (como espolones óseos) y desarrollar una menor capacidad de movimiento, lo que lleva a una desalineación y a un mayor estrés en las estructuras articulares TraumatismoLos traumatismos son un factor etiológico importante para la osteoartrosis (OA) porque una lesión previa en una articulación, incluso una que parece haber sanado, aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad. Estos traumatismos, como las fracturas, esguinces o el estrés repetitivo de actividades deportivas o laborales, pueden dañar el cartílago articular, iniciando un proceso degenerativo que lleva al desgaste del cartílago y, eventualmente, al roce de los huesos, provocando los síntomas de la OA. SexoEl sexo se considera un factor de riesgo para desarrollar osteoartrosis, ya que las mujeres son más propensas que los hombres a padecerla, especialmente después de los 50 años, debido a la mayor prevalencia de artrosis en manos y rodillas. Factores como la anatomía pélvica femenina, que provoca un ángulo más pronunciado en las rodillas, pueden aumentar la carga sobre estas articulaciones, y la genética, que presenta un patrón de herencia diferente en cada sexo para ciertos tipos de artrosis, también contribuyen a esta mayor susceptibilidad en las mujeres. ObesidadEl exceso de peso añade estrés a las articulaciones que soportan peso, como las caderas y las rodillas. Enfermedades metabólicasAfecciones como la diabetes y la hemocromatosis (exceso de hierro en el cuerpo) pueden aumentar el riesgo |